Es
mundialmente conocido que la tecnología, como herramienta para facilitar todo
tipo de actividades, ha impulsado el estilo de vida del ser humano de manera
exponencial y, el caso de la herramienta CAD, no es una excepción. El CAD
(Computer Aided Design and Drafting o Dibujo y Diseño Asistido por Computadora)
es un software de modelado en 2D y 3D que permite, como su nombre lo indica,
realizar infinidad de diseños en el plano o el espacio, apoyándose en el poder
de procesamiento de un ordenador.

Podemos preguntarnos, ¿Qué beneficios nos aporta este software?, ¿Para
qué público está destinada esta herramienta? Y es que, este software, puede ser
utilizado por cualquier tipo de persona, ya sea por mero ocio o con fines
lucrativos (arquitectos e ingenieros). Cabe destacar que, correctamente
utilizado, el nivel de utilidad y preeminencia que el CAD nos ofrece es,
quizás, el más importante de todos: tiempo. El tiempo es fundamental en cualquier
tipo de actividad y, para un ingeniero industrial cuya principal
competencia es optimizar procesos (disminuir el tiempo de ejecución reduciendo
costos y aumentando el nivel de productividad), una herramienta que permita
disminuir, en este caso, el diseño de planos y/o sistemas productivos es,
simplemente, invaluable.

El software CAD se utiliza para aumentar la
productividad del diseñador, mejorar la calidad del diseño, mejorar las
comunicaciones a través de la documentación y crear una base de datos para la
fabricación. El usuario puede asociar a cada entidad una serie de propiedades
como color, capa, estilo de línea, nombre, definición geométrica, material,
etc., que permiten manejar la información de forma lógica. En cuanto a las
normas utilizadas para diseñar, AutoCAD es una herramienta muy versátil, ya
que, permite al diseñador establecer los parámetros bajo los cuales éste desee
trabajar. Esto es muy útil porque cada empresa suele designar los parámetros
según sea conveniente.